Y es ahí, justo en ese momento, cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez. Y por mucho que te esfuerces, ya nunca volverás a sentir lo mismo; ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo.
3MSC
De repente, cae la venda y vemos la verdad: todo ha cambiado; todos han cambiado. El cielo ya no es tan azul, lo que era realidad se ve ahora distorsionado, las sonrisas no son tan sinceras y los abrazos, ahora, se piden.
Siempre fue su sueño. Por muy alocado que llegara a parecer con el paso de los años, el hecho de dibujar sonrisas en las personas no dejó de resultar nunca una aventura de lo más intrépida.
Hacía tanto tiempo que no escuchaba aquella canción... y es que, ¿quién podría pensar que seguiría teniendo las canciones de Disney en su reproductor de música? Seguramente nadie. Pero, en ese momento, se sintió inmensamente feliz por no haberlas borrado.
Olvidarte y pasar página; es más, empezar un nuevo libro en el que tú no aparezcas ni en un solo capítulo. Evitar esa canción tan tuya como mía. Olvidar mi sensación cuando estaba contigo. Comenzar a mirar lo que me rodea con otros ojos, unos que no sólo te vean a ti. Borrar los pequeños instantes, que siempre fueron los más importantes. Cambiar tu olor por el del chocolate caliente, y tus carcajadas por las de mis amigos, que nunca se fueron. No imaginar en un libro nuestra "perfecta" historia. No contagiar mis caras largas por tu culpa. Volver a sonreír tal y como lo hacía antes.
Y, a pesar de que ésta sea una de esas cartas que se acumulen en aquella caja repleta de frases y más frases para ti, siento que, de alguna forma, te estoy diciendo algo, y eso reconforta, aunque sólo sea un poco.
Aunque muchos ya lo hayan hecho, yo aún no encuentro el valor suficiente para coger una goma y borrar todos esos momentos que creamos juntos, a lápiz.