Y es ahí, justo en ese momento, cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez. Y por mucho que te esfuerces, ya nunca volverás a sentir lo mismo; ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo.
3MSC
jueves, 7 de abril de 2011
Y es que la vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento.